«me gustaba el sonido de las olas. tenĂa un nombre ese sonido. varios: hay treinta y tres maneras de nombrar el sonido de las olas, habĂa dicho mi papĂĄ alguna vez, mientras manejaba». margarita garcĂa robayo mira el mundo con despiadada atenciĂłn pero tambiĂ©n con suma naturalidad: nunca estĂĄ completamente afuera de lo que observa o de lo que nombra, y el ejercicio de mirarse en el espejo no la paraliza, mĂĄs bien al contrario. es imposible describir la cruda y cĂĄlida irreverencia de su escritura. sus personajes se parecen entre sĂ pero tal vez ellos no estarĂan de acuerdo, porque no quieren parecerse a nadie y a la vez desean fervientemente â en ocasiones a cualquier precio â participar del mundo. el sonido de las olas reĂșne tres novelas brillantes y perturbadoras que construyen algo asĂ como una nueva disidencia, porque la autora tiene sus propias teorĂas sobre el humor, el pudor, la valentĂa, la rebeldĂa, el capricho, la violencia, el deseo, el arribismo, la confianza, el abuso, la intimidad y la soledad, de ahĂ la rara contundencia de este libro Ășnico.
